América Latina y el Caribe frente a la desigualdad y la inclusión laboral

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
El informe de la CEPAL revela persistentes desafíos en América Latina y el Caribe, desde la desigualdad de ingresos hasta la baja inclusión laboral.

A pesar de mejoras en indicadores económicos, más de 180 millones de personas en la región enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas, según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de 2023. Aunque la pobreza disminuyó en 2022, persisten desafíos, incluida la baja tasa de crecimiento proyectada y la desigualdad de ingresos.

En 2022, la pobreza en América Latina disminuyó al 29%, 1,2 puntos menos que antes de la pandemia, según el informe presentado. Sin embargo, 70 millones de personas aún carecen de ingresos suficientes para adquirir una canasta básica de alimentos.

Aunque se destaca la reducción de la desigualdad medida por el índice de Gini y la mejora del empleo, la tasa de crecimiento económico proyectada para 2023 (1,7%) preocupa a la CEPAL, ya que no garantiza mejoras significativas en la pobreza.

El informe subraya la crisis en la inclusión laboral, evidenciada por la creación de empleo más baja desde la década de 1950 y la alta proporción de trabajadores informales. Del total de 292 millones de personas empleadas, la mitad está en empleos informales, con ingresos y acceso a la protección social precarios.

La persistencia de brechas de género en los mercados laborales es otro desafío, con tasas de participación laboral y tasas de desocupación más bajas para las mujeres. La carga de trabajo de cuidados se identifica como la principal barrera para su inclusión laboral.

El informe también destaca las dificultades que enfrentan las personas migrantes en la región, con condiciones laborales precarias e inestables debido a la irregularidad de su situación.

A pesar de un aumento en el gasto social en respuesta a la pandemia, el informe señala una reducción en 2022 y destaca la necesidad de mantener un crecimiento sostenido del gasto público social para respaldar las políticas de inclusión laboral.

La región, según la CEPAL, se encuentra en una “doble trampa estructural” de bajo crecimiento y altos niveles de pobreza y desigualdad. El llamado es a transitar hacia la inclusión laboral como eje del desarrollo social inclusivo, reconociendo la interconexión entre el desarrollo productivo, laboral y las políticas de protección social.

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »