Ataque a la democracia en Brasil

Foto de Krys Amon en Unsplash

A una semana de la toma de mando de Lula, los seguidores radicales de ultra derecha asaltaron las instituciones brasileñas en señal de protesta contra lo que ellos consideran fueron elecciones fraudulentas.

 

Al menos 260 personas fueron detenidas tras el asalto este domingo a las sedes del Congreso, de la Presidencia y del Tribunal Supremo, en Brasilia. Los seguidores radicales del expresidente Jair Bolsonaro exigían una intervención militar para botar al actual presidente, Inácio Lula da Silva. 

 

Estas manifestaciones suceden a una semana de la toma de gobierno por parte de da Silva. Los bolsonaristas han manifestado su convencimiento de que les robaron los comicios y se han lanzado a las calles para demostrar su malestar con la situación, superando las barreras policiales para poder acceder a las sedes del legislativo, el poder judicial y la Presidencia.

 

El actual presidente brasileño habría responsabilizado a Bolsonaro por incitar al pueblo. A través de un Tweet, el exmandatario habría manifestado su respetó la ley y su repudio ante las “acusaciones, sin pruebas” contra él “por parte del actual jefe del Ejecutivo de Brasil”. De acuerdo con una publicación del diario El País, esta sería la primera ocasión en la que reconoce explícitamente la victoria de Lula.

 

Bolsonaro salió del país rumbo a Florida, dos días antes de la toma de posesión del nuevo presidente. Desde ese momento está instalado en la ciudad de Orlando. Después de los sucesos del domingo, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está siendo presionado por políticos demócratas para que envíe de regreso al exmandatario a Brasil, sin embargo, Biden aún no se ha pronunciado al respecto y los representantes oficiales tampoco han dado declaraciones con respecto a su situación legal o la posibilidad de que sea entregado a Brasil. 

 

En el país carioca, los gobernadores aliados han condenado el ataque, y el Partido Liberal de Bolsonaro, ha intentado desvincular al expresidente de la invasión. 

 

De acuerdo con varios reportes internacionales, el lunes el expresidente fue ingresado de emergencia a un hospital de Orlando por “fuertes dolores abdominales”, aunque ya ha sido dado de alta. Desde ahí manifestó su intención de volver a su país pronto.

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