Camino hacia la circularidad: Transformando la moda para un futuro sostenible

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La moda circular surge como respuesta a la rápida producción y desecho de ropa pero el diseño y la conciencia del consumidor son fundamentales para mejorar la industria.

La moda circular ha emergido como una esperanza para abordar los desafíos ambientales de una industria que produce y desecha ropa a un ritmo vertiginoso. Con la fabricación de 100 mil millones de prendas y 92 millones de toneladas de desechos textiles cada año, la magnitud del problema exige soluciones más allá del reciclaje y la segunda mano, que solo logran abordar el 13% de los residuos generados. 

Desafiar la linealidad en la fabricación y consumo de prendas es esencial para fomentar un uso racional de los recursos y convertir los desechos en nuevos materiales útiles. La responsabilidad se extiende a lo largo de la cadena de valor, incluso cuando los productos se convierten en residuos. Conceptos clave como el diseño circular y el pasaporte digital de producto, que detalla el origen y la forma de reparar o reciclar los materiales, se introducen para empoderar a los consumidores y garantizar que la circularidad no sea simplemente un reclamo de marketing.

El camino hacia la circularidad se basa en alargar la vida de las prendas, impulsar diseños circulares y maximizar el aprovechamiento de los materiales. Firmas como Mango están adoptando tecnología de diseño digital 3D para reducir la fabricación de muestras y recoger textiles y stock sobrante para reutilización y reciclaje. Sin embargo, el desafío del reciclaje persiste, especialmente con tejidos mezclados. Aunque el reciclaje químico tiene un impacto energético considerable, el reciclaje mecánico está ganando terreno, pero la clasificación precisa y la eliminación de componentes no reciclables son obstáculos clave.

Marcas de fast fashion como Mango, H&M e Inditex buscan gestionar adecuadamente los residuos textiles mediante un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada. La conciencia del consumidor desempeña un papel crucial, al alargar la vida de la prenda, deshacerse de ella correctamente y participar en iniciativas de reciclaje. Pero, a pesar de los avances, los desafíos persisten, particularmente en la gestión de desperdicios textiles y la reincorporación de estos al mercado como nuevas materias. El futuro dependerá de la colaboración continua entre la industria, los gobiernos y los consumidores para impulsar un cambio significativo hacia prácticas más sostenibles.

Además, la responsabilidad de los consumidores desempeña un papel crucial. Su elección de respaldar marcas verdaderamente comprometidas con la sostenibilidad y su participación en programas de reciclaje son acciones que pueden impulsar un cambio genuino en la industria.

La estrategia del reciclaje en la moda no solo es viable, sino que es esencial para la supervivencia a largo plazo de la industria. Con ejemplos tangibles de marcas líderes que demuestran que la moda sostenible puede ser estilizada y accesible, la adopción de prácticas de reciclaje señala un paso positivo hacia un futuro más ecológico. La colaboración entre marcas, consumidores y reguladores es fundamental para tejer un futuro donde la moda no solo refleje tendencias, sino también un compromiso inquebrantable con el planeta.

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