CIOs en la cuerda floja: entre la IA, nube y seguridad

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
En un contexto donde el crecimiento presupuestal de TI apenas supera la inflación, los CIOs enfrentan el desafío de equilibrar las crecientes demandas internas de IA con los elevados gastos en servicios de nube y ciberseguridad.

El área de Tecnologías de la Información (TI) en América Latina experimentará un crecimiento presupuestal del 5,2% durante este año, el mayor incremento en comparación con otras regiones del mundo, según un informe de Gartner. Sin embargo, este crecimiento apenas supera la inflación anual proyectada del 4,4%, lo que plantea un desafío significativo para los CIOs (Chief Information Officers) en su intento de satisfacer la creciente demanda de sus clientes internos y, al mismo tiempo, mejorar la eficiencia de sus inversiones.

Uno de los principales destinos de este presupuesto es la nube. Aunque esta tecnología promete rapidez, agilidad y eficiencia, un informe de KPMG señala que las empresas están gastando un 35% más de lo necesario en servicios de nube para alcanzar sus objetivos de negocio. Esta sobreinversión se debe a diversas razones, como la falta de una arquitectura eficiente, un conocimiento limitado sobre el uso y optimización, la escasez de controles y acciones correctivas automatizadas, y un consumo descentralizado dentro de las organizaciones.

Germán Soracco, vicepresidente de ventas y cloud para Red Hat América Latina, proveedor de infraestructura multicloud, explica: “Esto ocurre con las tendencias tecnológicas: en un principio parecía que cloud era imprescindible para todo el negocio, pero ahora la tecnología está madurando y las personas están entendiendo que para algunos proyectos es mejor tener un modelo on-premise y están comenzando a ser más eficiente respecto a qué llevan a la nube”.

Además de los costos asociados a la nube, el talento especializado en TI representa otra área de alta inversión. Según el estudio Global Tech Trends de Red Hat, la falta de talento es la segunda mayor preocupación para las organizaciones de la región, con un 25% de las empresas manifestando esta inquietud. Este problema contrasta con los despidos masivos en empresas tecnológicas como Google, Amazon y Apple durante el primer trimestre del año.

“Nosotros fuimos cuidadosos en no contratar cientos de personas, quedar como empresas importantes y después desvincular a los colaboradores”, comenta Soracco. “Sin embargo, cuando se habla de falta de talento, no se habla de aquellos con mucho conocimiento para adaptar lo que el cliente ya tiene hoy, sino de aquel capaz de transformar su negocio”.

Un informe de Capgemini refuerza esta preocupación, indicando que una gran mayoría de las organizaciones creen que existen brechas significativas de talento en varias áreas tecnológicas críticas, como el desarrollo de productos, la ingeniería de software, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la nube, la ciberseguridad, la ciencia de datos, así como en habilidades conductuales como el pensamiento de diseño y la modelación de negocios.

Fatiga de cambios

Este año, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en el centro de atención tecnológica. Según datos de Microsoft, el 74% de las compañías en la región están reajustando sus presupuestos para aumentar la inversión en IA, atraídas por su alto retorno a la inversión (ROI). El estudio revela que en Sudamérica Hispana (Argentina, Chile, Colombia y Perú), la IA genera un ROI promedio de 2,8 veces en solo 14,1 meses.

Francisca Yáñez, National Technology Officer de Microsoft Chile, destaca que la inversión en tecnología está dejando de ser exclusiva del CIO y se está expandiendo a otras áreas de negocio, como marketing, legal y operaciones. “Ven el valor de la IA y están dispuestas a invertir”, explica Yáñez. “Hoy la agenda de la IA no la llevan solamente los CIOs, sino que lo están empujando el directorio y el CEO. Por lo tanto, el enfoque es diferente y se pide un valor de negocio a la tecnología”, añade.

A pesar del gran interés en IA, la consultora Gartner advierte que la inversión en TI seguirá impulsada por incentivos tradicionales, como la rentabilidad, y se verá afectada por la “fatiga por la ola continua de cambios”. “Hay una sensación de que uno no para de empezar”, comenta Soracco, el líder de Red Hat en Latinoamérica.

Ante esta situación, Soracco propone que los CIOs administren la información y el contexto, los cambios y las variantes, y se enfoquen en las necesidades. “Como ejecutivos, tenemos el desafío de entender las economías y políticas cambiantes, atender las necesidades de la empresa de reducir costos y ser resilientes para que mi equipo logre trabajar con una dinámica más integrada”.

En consonancia, Yáñez sostiene que, además del CIO, el CEO debe estar involucrado para integrar la IA en la estrategia de negocio y vincularla con una metodología de medición para evitar gastos excesivos. Según el estudio, solo el 23,1% de las compañías tienen una estrategia de IA de esas características, mientras que el 30,6% utiliza servicios de IA sin estrategia, y el 21,6% cuentan con estrategia de IA sin vinculación con los objetivos generales de la organización.

Conectar la IA con los objetivos de negocio implica también cambiar la forma de desarrollar tecnología. En lugar de realizar pequeñas pruebas de concepto, que a menudo tienen dificultades para escalar y se colapsan por la cantidad, Yáñez sugiere “identificar casos de uso, ver si traen retorno o valor y ejecutar con agilidad”.

Principal prioridad: la ciberseguridad

Pese a todo ello, la IA aún está en pasos iniciales de experimentación y recién este 2024 es el “año de la adopción”, según Francisca Yáñez. La principal prioridad de financiación de TI en América sigue siendo, como en los últimos años, la seguridad, según el estudio de Red Hat.

En el ranking les sigue la optimización y modernización de la TI actual o heredada, y la infraestructura en la nube. “La IA es la tendencia hacia el futuro, ahora las conversaciones están centradas en cómo ser más eficientes, bajar costos y ser más seguros”, dice Soracco.

Sin embargo, la IA es un ítem fundamental en la automatización de estos procesos, afirma Yáñez. De la encuesta de Microsoft se desprende que el 45% espera que la implementación de IA cambiará radicalmente la ciberseguridad en los próximos dos años, solamente superado por TI (47%) y soporte técnico (45%).

“Hoy, la complejidad y el volumen de los ataques es tan alto que la defensa y la protección proactiva se debe hacer que hacer con IA”, dice Yáñez. “La ciberseguridad e IA están muy relacionadas, así que no los veo como competencia, sino más bien como un complemento necesario”, añade.

Foto: Pexels

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »