Crecimiento económico en América Latina: Entre Desafíos globales y cambios regionales

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A pesar de desafíos como el aumento de tasas en Estados Unidos y la desaceleración en China, el informe de Citi Research prevé un cierre positivo para América Latina y el Caribe en 2023.

Según el informe ‘Citi Economic Outlook for Central America and the Caribbean’, América Latina y el Caribe proyectan cerrar el 2023 con un sólido ritmo de crecimiento económico a pesar de enfrentar diversos desafíos, como el aumento en las tasas de referencia de Estados Unidos y la desaceleración en China.

Aunque actualmente Estados Unidos atraviesa una leve recesión, se pronostica que la inflación continuará disminuyendo, aunque de manera más gradual de lo que sugiere el mercado. Se estima una reducción del 3 % al 2 %, pero a un ritmo más pausado.

En consecuencia, la Reserva Federal posiblemente solo recortará las tasas hacia la segunda mitad de 2024 en lugar del primer trimestre, debido a la percepción de un mercado laboral aún robusto en Estados Unidos.

De acuerdo con los especialistas, América Latina se beneficia cuando las condiciones financieras externas son favorables, es decir, cuando hay liquidez y crédito abundantes en la economía global, como en periodos de tasas de interés bajas en Estados Unidos y un fuerte crecimiento en China. Sin embargo, ahora experimentamos lo opuesto, y las proyecciones de crecimiento para 2024 y 2025 en la región se mantienen estables.

No obstante, el cambio significativo en la composición de este crecimiento, según el informe de Citi, radica en que los países con un mayor crecimiento en 2023 registrarán una desaceleración hacia 2024, mientras que aquellos con un menor crecimiento en 2023 experimentarán una aceleración en 2024, nivelando así el crecimiento en América Latina.

Países como Panamá, Brasil, Costa Rica, México y El Salvador, que tuvieron un año próspero, proyectan un menor crecimiento en 2024. En contraste, Colombia, Uruguay, Chile, República Dominicana y Perú auguran un crecimiento ligeramente mayor para el próximo año. El consumo seguirá siendo el motor principal de crecimiento, ya que la inflación tenderá a disminuir en la mayoría de las economías en 2024, acercándose a las metas de los bancos centrales, mientras las tasas de interés continuarán descendiendo.

Aunque las deudas públicas y privadas se mantienen altas tras la pandemia de COVID-19, la entidad financiera considera que el endeudamiento externo de los países se encuentra en niveles razonables.

En cuanto al ámbito político, Citi indica que las elecciones de 2024 no generan gran preocupación en el mercado, anticipando una continuidad en la política económica independientemente de los resultados electorales.

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