El dólar pierde terreno como la principal moneda en el sistema de reservas internacionales

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Si bien el dólar estadounidense continúa su poderío como principal moneda de reservas, de a poco va cediendo terreno frente a otras divisas no tradicionales. Crecen el yuan chino y el won surcoreano.

Los bancos centrales fueron abandonando el dólar estadounidense de manera gradual como principal moneda de reserva, reveló un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Si bien al primer trimestre de 2024, el 58,85% de las reservas mundiales siguen siendo en dólares, las divisas no tradicionales fueron ganando terreno tímidamente. 

Los motivos pueden residir en “la fragmentación económica y la posible reorganización de la actividad económica y financiera mundial en bloques separados y no superpuestos” que podrían incentivar a algunos países a recurrir a otras monedas internacionales y de reserva. 

Los datos se desprenden del análisis elaborado por el FMI basado en la encuesta sobre la composición de las reservas oficiales de divisas (COFER por sus siglas en inglés, Currency Composition Of Foreign Exchange Reserves)

Acorde al análisis, “se está produciendo una reducción gradual de la proporción del dólar en las reservas de divisas de bancos centrales y gobiernos y una importancia creciente de las monedas no tradicionales de economías pequeñas, abiertas y bien gestionadas, facilitada por las nuevas tecnologías de comercio digital”.

“Sorprendentemente, la reducción del papel del dólar de EEUU en las dos últimas décadas no se ha visto acompañada de un aumento de la proporción de las otras tres de las ‘cuatro grandes’ monedas, a saber, el euro, el yen y la libra esterlina”, explicó el organismo. 

Y consideró: “Más bien ha ido acompañado de un aumento de la proporción de lo que hemos denominado monedas de reserva no tradicionales, entre las que se incluyen el dólar australiano, el dólar canadiense, el renminbi chino, el won surcoreano, el dólar singapurense y las monedas nórdicas”. 

Para el FMI, “estas monedas de reserva no tradicionales resultan atractivas debido a la diversificación que ofrecen, a sus rendimientos relativamente atractivos y a la creciente facilidad para comprarlas, venderlas y mantenerlas gracias al desarrollo de nuevas tecnologías financieras digitales (como los sistemas de creación automática de mercados y los sistemas automatizados de gestión de la liquidez)”.

En un documento de trabajo de 2022, el FMI identificó 46 países “diversificadores activos”, considerando como tales a aquellos que a finales de 2020 mantenían al menos un 5% de sus reservas de divisas en monedas no tradicionales. Entre ellos figuraban importantes economías avanzadas y mercados emergentes, incluida la mayor parte del G20. En 2023, al menos otros tres países (Israel, Países Bajos y Seychelles) se habían sumado a esa lista.

China y Rusia, junto con el grupo de los BRICS que integran junto a Brasil, India y Sudáfrica, han ganado poderío comercial y los recientes conflictos geopolíticos contribuyeron a un comercio más segmentado y la búsqueda de despegarse del dólar estadounidense. 

El organismo de crédito internacional destacó que el avance del renminbi chino (yuan) estuvo ganando terreno “aproximadamente a una cuarta parte de la disminución de la proporción del dólar”.  

“El gobierno chino ha impulsado políticas en diversos frentes para promover la internacionalización del renminbi, entre ellas el desarrollo de un sistema de pagos transfronterizos, la ampliación de líneas de crédito recíproco y la puesta en marcha de manera experimental de una moneda digital del banco central”, detalló el informe, aunque aclaró que la moneda, al menos si se mide por su papel como moneda de reserva, “muestre indicios de estancamiento”. 

Según el FMI, “los datos más recientes no indican una progresión al alza de la proporción del renminbi en las reservas de divisas”. Y remarcó: “Algunos observadores pueden sospechar que la depreciación del tipo de cambio del renminbi en los últimos trimestres ha encubierto aumentos de las tenencias de reservas en esa moneda. No obstante, incluso si se ajustan los datos según las variaciones del tipo de cambio, se confirma que la proporción del renminbi en las reservas ha disminuido desde 2022”.

Por su parte, Rusia tiene razones geopolíticas que explican su cautela a la hora de mantener reservas en dólares, incrementadas por la persistencia del conflicto con Ucrania, mientras que Suiza “tiene motivos para mantener una gran parte de sus reservas en euros, ya que la zona del euro es su vecina geográfica y su principal socio comercial”. 

El reporte también observó que la demanda de oro aumentó ante la incertidumbre de la política económica mundial y el riesgo geopolítico: “Las sanciones financieras del pasado hicieron que los bancos centrales realizaran ajustes moderados en sus carteras de reservas, alejándose de las divisas, que corren el riesgo de ser congeladas y reasignadas, en favor del oro, que puede almacenarse en el país y por tanto está libre del riesgo de sanciones”.

Foto: Karolina Kaboompics

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