El modelo de aprendizaje 70/20/10 en el desarrollo profesional

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
Este modelo promueve la combinación de experiencias prácticas (70%), interacción social (20%) y aprendizaje formal (10%) para impulsar el desarrollo profesional.

En la búsqueda constante de métodos efectivos para potenciar el desarrollo de habilidades y conocimientos en entornos laborales, ha surgido el modelo de aprendizaje “70/20/10”. Este enfoque, respaldado por investigaciones en el ámbito del desarrollo creativo, propone una estructura única que reconoce la diversidad de experiencias formativas necesarias para un aprendizaje integral.

El modelo divide el proceso de aprendizaje en tres componentes clave: el 70% se asigna a la adquisición de habilidades a través de la experiencia práctica, el 20% a la interacción social y el restante 10% a la instrucción formal. Este enfoque no solo desafía las tradicionales percepciones sobre la educación, sino que también abraza la idea de que el aprendizaje es un proceso continuo que va más allá de las aulas.

A medida que exploramos cada faceta de este modelo, desentrañaremos la importancia de la experiencia directa en el entorno laboral, la influencia crucial de la interacción social en el desarrollo profesional y el papel fundamental de la instrucción formal para establecer sólidas bases teóricas. Juntos, estos elementos forman un enfoque holístico que busca maximizar la efectividad del aprendizaje en el mundo laboral moderno.

70% – Aprendizaje Experiencial:

  1. La mayoría del aprendizaje ocurre a través de la experiencia práctica en el lugar de trabajo.
  2. Implica aprender haciendo, enfrentándose a desafíos reales y aplicando conocimientos en situaciones cotidianas.
  3. Incluye tareas laborales, proyectos y oportunidades de desarrollo en el trabajo.

20% – Aprendizaje Social:

  1. Este componente implica aprender de los demás a través de la interacción social.
  2. Incluye la mentoría, la retroalimentación de compañeros, la colaboración y la observación de otros.
  3. Las comunidades de práctica y las redes profesionales también son ejemplos de aprendizaje social.

10% – Aprendizaje Formal:

  1. Este segmento representa el aprendizaje estructurado y formal, como cursos, talleres, seminarios y programas de capacitación.
  2. Puede incluir educación en el aula, e-learning y otras formas de instrucción formal.
  3. Aunque es la parte más pequeña, aún desempeña un papel importante al proporcionar conceptos teóricos y conocimientos fundamentales.

Este modelo, atribuido a la investigación del Centro de Desarrollo Creativo de la American Society for Training and Development (ASTD), destaca la importancia de equilibrar diferentes enfoques para optimizar el aprendizaje. La idea es que una combinación adecuada de experiencias prácticas, interacción social y educación formal puede resultar en un aprendizaje más efectivo y duradero.

La implementación exitosa de este modelo de aprendizaje en el entorno laboral requiere una planificación cuidadosa y un compromiso tanto de los líderes como de los empleados. Aquí hay algunas sugerencias sobre cómo poner en práctica este modelo:

Identificación de Oportunidades de Aprendizaje Experiencial (70%):

  • Fomentar proyectos y asignaciones desafiantes que permitan a los empleados aplicar sus conocimientos en situaciones reales.
  • Establecer programas de rotación para que los empleados adquieran experiencia en diferentes áreas de la organización.
  • Facilitar oportunidades para aprender de errores y éxitos en el trabajo diario.

Promoción de Interacción Social (20%):

  • Establecer programas de mentoría y coaching que faciliten la transferencia de conocimientos entre empleados experimentados y aquellos que están en etapas tempranas de sus carreras.
  • Fomentar la colaboración y el trabajo en equipo para que los empleados puedan aprender unos de otros.
  • Crear comunidades de práctica o grupos de estudio para compartir experiencias y conocimientos.

Facilitación de Instrucción Formal (10%):

  • Ofrecer cursos, talleres y programas de capacitación que aborden habilidades clave y conocimientos fundamentales.
  • Implementar plataformas de aprendizaje en línea para que los empleados puedan acceder a recursos educativos de manera flexible.
  • Incorporar sesiones de aprendizaje formal como parte integral del desarrollo profesional, enfocándose en temas específicos y relevantes para la organización.

Al implementar el modelo “70/20/10”, es esencial adaptarlo a las necesidades específicas y la cultura de la organización. La flexibilidad y la capacidad de ajustar el enfoque según la retroalimentación y los resultados son clave para su éxito a largo plazo.

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »