El Niño: Impacto climático global y desafíos para América Latina

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
Este fenómeno climático cíclico calienta el Pacífico y desencadena patrones extremos, afectando a las personas a nivel mundial.


En varios países de América Latina se ha declarado el inicio de El Niño. De acuerdo con  la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura-FAO, este fenómeno se extenderá al menos hasta el primer semestre del 2024 en América Latina con previsiones de más lluvias de lo normal en gran parte del cono sur y de clima seco en algunas zonas de Centroamérica y Brasil. 

Este fenómeno climático es un patrón natural en el océano Pacífico tropical que ocurre cada dos a siete años, alterando las condiciones climáticas a nivel mundial. Se caracteriza por el calentamiento de las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico oriental, con aguas hasta 4 grados Celsius más cálidas de lo normal. Este cambio provoca una serie de efectos significativos, influenciando patrones atmosféricos y afectando a millones de personas.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science, se calculó que durante los próximos años, El Niño y sus efectos colaterales podrían alcanzar un impacto económico cercano a los 3 billones de dólares sobre el Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Durante un episodio fuerte de El Niño, la atmósfera se calienta, alterando los patrones de circulación global. En particular, la corriente en chorro sobre el Pacífico se intensifica y provoca una mayor cantidad de lluvia en la costa oeste de América del Sur. Además, las aguas cálidas en el Pacífico oriental ahuyentan a los peces de agua fría, afectando a la industria pesquera en la región. Asimismo, este fenómeno afecta a las industrias de recursos naturales de América del Sur, como los mercados agrícolas y mineros, lo cual inevitablemente influirá en los precios mundiales de las materias primas.

El cambio climático podría intensificar los impactos de El Niño, aumentando la probabilidad de precipitaciones más extremas y, por ende, inundaciones más devastadoras.

La reciente declaración de la Organización Meteorológica Mundial sobre el inicio de un nuevo episodio de calentamiento de El Niño ha generado preocupaciones adicionales. Se advierte que esto aumentará la probabilidad de romper récords de temperatura, lo que podría tener efectos adversos en la salud, los ecosistemas y las economías. América Latina, como otras partes del mundo, debe prepararse para fenómenos climáticos extremos y tomar medidas para mitigar los impactos en la población y los recursos.

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »