El secreto de los ejecutivos exitosos: la mentalidad de atleta

Foto de Alexander Redl en Unsplash

La mentalidad de los deportistas suele estar caracterizada por su capacidad de exigencia personal, perseverancia, tenacidad y foco en los objetivos. Para lograr convertirse en campeones deben aprender a tolerar los fracasos y concentrarse en el próximo paso. Los atletas confían en sí mismos, sienten pasión por lo que hacen, son resilientes y disciplinados; su mente está en constante evolución y cambio.

 

¿Suena familiar? Al igual que los atletas, los ejecutivos exitosos pueden y deben fortalecer sus estrategias mentales para obtener los resultados que desean. De hecho, muchos expertos aseguran que pueden hacerlo de la misma manera en la que un deportista entrena para alcanzar sus objetivos. ¿Cómo? Aquí algunos tips para tener en cuenta antes de la partida: 

 

Entrenar para ganar: El mundo de los negocios está en constante evolución y cambio. Para mantenernos vigentes con nuestros resultados, necesitamos actualizarnos permanentemente, buscar coaches o mentores que nos acompañen en el camino y aprender de los fracasos o reveses que tengamos. Tener los objetivos a largo plazo claros, y los pasos que tomaremos para llegar a ellos también es fundamental. Sin un planeamiento claro no habrá una meta cumplida.

 

Diálogo interno: Esta es una práctica que muchos atletas utilizan en momentos de flaqueza y que suele tener muy buen resultado. Se trata de afirmaciones concisas, conciliadoras, flexibles y realistas que repiten internamente como un mantra. Ojo con el positivismo excesivo que puede ser contraproducente. Mejor utilizar palabras que reconozcan la dificultad de la tarea que se está realizando y motiven a ir por más. Hoy existen en el mercado numerosas apps con afirmaciones que pueden acompañarnos en el proceso hasta que se vuelva automático. 

 

Amar el proceso: Si bien hay que mantener la mira en el objetivo, es importante también encontrarle el gusto al camino. Nadie puede tener éxito en un trabajo que odia. Entender tu propósito y llenar de significado cada una de las etapas que se den puede ser la clave que marque la diferencia entre ganar o perder la partida o, en este caso, el negocio.  Disfrutar el paso a paso, ir añadiendo retos, motivarnos cada vez más son tareas fundamentales para un desenlace positivo.

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