ESG: los riesgos y ventajas de las empresas en el camino de la sustentabilidad

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Simalco reunió en el Hotel W Santiago de la capital chilena a los tomadores de decisión y líderes en sustentabilidad de empresas y organismos para compartir su experiencia en la gestión con enfoque ESG.

Los avances tecnológicos, regulatorios y climáticos proponen mayores desafíos para empresas y su competitividad. El sexto evento de sostenibilidad de Simalco reunió a expertos en los criterios de ESG dentro del mundo corporativo de Chile para brindar este debate. Bajo el lema “ESG: Capital de liderazgo para la sostenibilidad”, la discusión se centró en los riesgos, costos, las inversiones necesarias y el desafío que tienen los directivos de las compañías para avanzar hacia un crecimiento de las firmas con impacto positivo en el entorno. 

Los criterios ESG (en inglés, Environmental, Social, and Governance) hacen referencia a factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo que se tienen en cuenta a la hora de invertir en una empresa. 

Este evento, llevado a cabo en el Hotel W Santiago, contó como partner a RSM Latinoamérica, The Wharton School, Sistema B Chile, Cámara Internacional del Litio, Nuam Exchange, W Santiago, CLG Chile y El Empresario.

La primera oradora fue Carolina López, representante en Chile de United Nations Environment Programme Finance Initiative (UNEP-FI). En su apertura destacó tres puntos que se ampliaron en el resto de los paneles: la resiliencia al clima y reducción de la emisión de dióxido de carbono, la importancia de los gobiernos en la articulación público-privada y el desafío que representa para los mercados de capitales y el financiamiento. 

Carolina López de UNEP-FI
Carolina López de UNEP-FI

Construyendo mejores directorios

El primer panel fue “Construyendo mejores directorios” y estuvo moderado por Witold Henisz, el vicedecano de The Wharton School de University of Pennsylvania y director de la iniciativa de ESG de la escuela.

Uno de los panelistas, el gerente general y Regional Business Council Guidance Leader de W Santiago, Eduardo Yoshimoto, destacó que las personas, al ser “invitados en este planeta”, tienen a la sustentabilidad como fin y que el desafío está en definir cómo desarrollar ese plan estratégico. Por otra parte, ponderó especialmente el capital humano dentro de las empresas y señaló que los trabajadores “se quedan y eligen compañías que son compatibles con sus valores”. 

“En nuestro caso, las métricas de ESG cumplen un rol fundamental en las decisiones financieras de la empresa. El ESG es una inversión y esa inversión está en las personas, que se vuelven más cautelosas si piensan en la creación de valor a largo plazo. La conciencia en la cadena de valor del sector hotelero está creciendo, pero la clave está en el acompañamiento”, explicó Yoshimoto. 

En esa línea, el presidente del directorio Sistema B Chile, Hernán Hochschild, advirtió respecto del riesgo que pueden enfrentar las compañías en “no ver todas las oportunidades” que se presentan cuando se alinean “el propósito con la sostenibilidad”. 

Hernán Hochschild de Sistema B Chile, María Teresa Ruiz-Tagle de CLG Chile, Silvana Maldonado de Simalco, Witold Henisz de The Wharton School y Eduardo Yoshimoto de W Santiago.
Hernán Hochschild de Sistema B Chile, María Teresa Ruiz-Tagle de CLG Chile, Silvana Maldonado de Simalco, Witold Henisz de The Wharton School y Eduardo Yoshimoto de W Santiago.

“Las compañías tienen que producir algún valor para el ambiente y para la sociedad. El board puede pensar que es caro, pero, en muchos casos, un cambio social y medioambiental deriva en una reducción de costos”, destacó Hochschild y puso como ejemplo el caso de la electricidad que en su momento fue una inversión y en los últimos 10 años generó que la energía sea más barata. 

“Elevamos los estándares de medición porque la información es un gran capital de las compañías. Hemos invitado a compañías para discutir sobre las mediciones de sostenibilidad y crear una herramienta global que pueda usarse en grandes y pequeñas empresas y que permita flexibilidad, justicia, inclusión y diversidad. Queremos que todos usen esa herramienta y la adapten a su realidad”, explicó. 

La directora ejecutiva de CLG Chile, María Teresa Ruiz-Tagle, puso énfasis en la capacidad de “resiliencia” de las empresas y en conocer los riesgos a corto y largo plazo para poder prevenirlos. “El board debe tener una mirada a largo plazo y no tener miedo a los riesgos porque podrían ser el camino de las oportunidades”, aseguró. 

Ruiz-Tagle destacó que los criterios ESG tienen que derramar en toda la cadena de valor de las compañías, hacer estudios e informar a los proveedores: “Si la cadena no se acomoda puede ser un desastre. Hay que educar que los estándares ESG son el futuro y que el día de mañana se les puede requerir que comuniquen sus emisiones de carbono y cumplir con determinados requisitos”. 

Y concluyó: “Dimensionar y medir los posibles cambios y riesgos climáticos es caro, pero es una inversión para el bien común. Es un análisis de costo beneficio que puede generar una mayor ganancia ya que es mejor predecir y prepararse para los riesgos. Es construir infraestructura para la resiliencia”. 

Riesgos y oportunidades

El segundo panel se tituló “La nueva definición del riesgo” y estuvo moderado por Paola Piña, socia y líder del HUB ESG para RSM Latinoamérica y vicepresidenta de ASG Impulsa Chile, quien dio una presentación sobre las implicaciones de integrar los criterios en la organización, como también los resultados sobre el panorama ESG de las grandes empresas en la región. El eje fue el desafío para obtener financiamiento y cómo las ESG también pueden generar rentabilidad. 

En línea con la disertación anterior, la gerenta de Sostenibilidad de la Cámara de Comercio de Santiago de Chile, Verónica Torres, resaltó que “el desarrollo empresarial sostenible es el nuevo estándar de los negocios” y que el “ESG es fundamental para el crecimiento a largo plazo”.

“Hay que redefinir el concepto de riesgo y la forma en la que se mide. Al tener en cuenta solo los aspectos financieros terminas quedando tuerto de otras realidades, como el impacto social en derechos humanos y el cambio climático. Son factores que se observaban pero que no se medían y ahora el ecosistema es más consciente de estos nuevos riesgos para inversionistas, aseguradoras, banqueros, los bancos centrales y los gobiernos. Las empresas tienen un rol para los inversionistas, pero ninguna empresa va a ser exitosa en un mundo que no sea respirable con una sociedad fragmentada”, explicó. 

Torres señaló que, en contraste, las startups ya vienen con “el chip ESG”, pero aclaró que “aún falta definir el cómo implementar, porque hay miles de estándares que aún no logran ponerse de acuerdo”.

En tanto, Erwin Gerlach, subgerente de Riesgo de Sostenibilidad en BCI, consideró que la falta de información también conlleva un riesgo financiero: “Hay cada vez más metodología y estándares de reportabilidad. Es un problema para los inversores que no ven tan nítidamente cómo esos estándares son representativos de una acción de las empresas. Hay aspectos que no están colaborando”. 

“Es necesario generar credibilidad para la industria, pero también para los inversores. Uno de los problemas es la ausencia de una estructura consolidada que resista la ingesta de la gran cantidad de datos ESG y permita identificar los riesgos prioritarios. Hay que visibilizar esos estándares en la cadena de suministros porque sino cuando llegue el momento clave, va a ser tarde y la idea es anticipar la transición a través del financiamiento”, destacó Gerlach. 

Por su parte, Andrea Meneghetti, Group Sustainability Manager de Inchcape, remarcó que el desafío respecto de la inversión reside en un “análisis de doble materialidad”: 1) Identificar cuáles temas son estratégicos y 2) en cuáles se puede influenciar un cambio. 

“Hay que identificar los principios de inversión responsable a través de los cuales los inversionistas se comprometen a cumplir con criterios ESG. Todo el tema de well-being, por ejemplo, puede tener un impacto financiero positivo en los próximos años”, señaló. 

Además, Meneghetti focalizó que cada industria tiene que conocer cómo construir una cadena de valor sustentable: “Somos distribuidores de autos, trabajamos con 47 marcas. No somos productores, pero distinguimos nuestro rol complementario. Tenemos una narrativa muy clara que es proveer la ruta de carbono más baja de la industria”. 

Andrea Meneghetti de Inchcape, Erwin Gerlach de BCI, Verónica Torres de CCS y Paola Piña de RSM Latinoamérica.
Andrea Meneghetti de Inchcape, Erwin Gerlach de BCI, Verónica Torres de CCS y Paola Piña de RSM Latinoamérica.

Nuevas oportunidades para captar inversión 

El tercer y último panel se denominó “Nuevas oportunidades para captar inversión” y presentó una propuesta hacia el futuro del crecimiento sustentable. Estuvo moderado por Pamela Goicovich, presidenta de la Cámara Internacional del Litio.

El cofundador de NotCo y presidente de Fundación Chile, Pablo Zamora, destacó que uno de los desafíos de las empresas es crecer con sostenibilidad, mantener determinados valores y evolucionar favorablemente a la par de su entorno. Advirtió a las compañías para que no se vuelvan una entidad solitaria que afecte al medio ambiente y “entonces haya que volver mucho para atrás” a fin de identificar el impacto en su territorio. 

Zamora aseveró: “El ESG está en boca de todos y hoy hay fondos de inversión ligados a la sostenibilidad. Hay gente del otro lado de la mesa que está de acuerdo con eso. Hay un apetito importante en querer cambiar la historia de la humanidad”. 

El líder de sustentabilidad de Viña Emiliana, Sebastián Tramon, contó el casó de éxito de la bodega orgánica del viñedo que hizo la transición de una producción convencional a una sostenible: “No había regulaciones por lo que tuvimos que trabajar con proveedores y autoridades y ser parte de este nuevo desafío desde una mirada público-privada”.

Y detalló: “Con el cambio del modelo de producción, creamos una visión a largo plazo que va más allá de los resultados trimestrales. Uno de los desafíos fue demostrar que un elemento más sustentable no va en detrimento del producto”.

“Las nuevas generaciones buscan trabajar en organizaciones con valores compatibles. Las empresas sustentables están atrayendo ese capital humano y hay que meterse ahora porque, sino, la brecha va a crecer”, resaltó. 

Sebastián Gonzalez, de Wayra Hispam, Sebastián Tramon de Viña Emiliana, Pablo Zamora de Fundación Chile y Pamela Goicovich de la Cámara Internacional del Litio.
Sebastián Gonzalez, de Wayra Hispam, Sebastián Tramon de Viña Emiliana, Pablo Zamora de Fundación Chile y Pamela Goicovich de la Cámara Internacional del Litio.

Por su parte, Sebastián Gonzalez, head of Corporate Venturing & Innovation Services de Wayra Hispam de Telefónica, explicó que la firma “se encarga de invertir en startups que ayuden a innovaciones de tecnología” y que incluye “generar un plan de negocios responsable, relación con los clientes, diversidad de inclusión y gestión responsable del planeta”.

“La compañía está abordando las temáticas de sostenibilidad. Nuestro rol es apoyar y acelerar todos los procesos, objetivos y proyectos que tienen las startups en su estrategia ESG”, aseguró. 

A lo largo de los tres paneles, los disertantes, expertos en diferentes áreas que intervienen en el crecimiento sustentable de las empresas, coincidieron que las ESG son un desafío en el presente, pero a futuro serán el camino de la competitividad y rentabilidad de las compañías.

El séptimo evento de Simalco será el próximo 17 de octubre en el W Hotel Bogotá, en Colombia. Regístrate aquí para asistir: https://simalco.com/esg-capital-de-liderazgo-para-la-sostenibilidad-bogota/

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