Especial: Corporate Travel: Los nuevos aires de los viajes de negocios

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Especial: Corporate Travel: Los nuevos aires de los viajes de negocios

Más control, menos glamour y distintas exigencias respecto de antaño muestran los viajes ejecutivos. Un panorama que, como en varios aspectos e industrias, fue trastocado por la pandemia y que hoy reconfigura la manera en que se realiza el corporate travel en Latinoamérica.

Bleisure…Así, con un término apocopado en inglés -compuesto por las palabras business y leisure, es decir, negocios y placer- es como algunos están denominando al viaje de negocios hoy.

Esto implica extender los tiempos de estadía, para tener menos viajes, pero con más tiempo en el destino. Y aunque suena bien, implica una serie de adecuaciones.

Especialmente para los hoteles.

“Por ejemplo, hemos visto en algunos hoteles que el tradicional cliente corporativo ahora viaja con su pareja o familia, trabaja toda la semana y los fines de semana aprovecha para visitar el lugar, usar la piscina o pasear por la ciudad. Pensando en ese interés, estamos fortaleciendo y ampliando nuestra oferta en cada una de nuestras propiedades, detalla a Simalco Franck Pruvost, COO de Accor para países hispánicos.

Y es que, por un lado, el viajero de negocios ya no solo quiere solo alojarse en un hotel y asistir a reuniones. “Ahora con los horarios flexibles y la opción del teletrabajo, cada vez hay más personas que pueden organizar su tiempo y disfrutar del descanso, practicar deporte, visitar la ciudad o disfrutar de la gastronomía típica del lugar; por ello buscan estadías más largas”, agrega. 

Pero también hay diferencias. Algunas más y otras menos gratas a la hora de gestionar esas estadías, ya que cada viaje de negocios responde a una necesidad corporativa concreta, más que a una elección personal del ejecutivo.

“La propuesta tradicional de las agencias de viajes era tener una ejecutiva que se hiciera cargo de [coordinar y gestionar] los viajes corporativos de cada empresa”, dice Juan Pablo Amenábar, Gerente Corporate de la agencia chilena COCHA. “Esa era la propuesta inicial de valor, contar con alguien que te evite tener que ir al counter de una línea a pelear por tu pasaje”, recuerda.

 

Sin embargo, como resalta la consultora McKinsey, hoy dos tercios de la fuerza laboral – y por ende de muchos ejecutivos y c-levels- son millennials (nacidos entre 1979 y 1994) que, literalmente, quieren hacerse cargo de esa gestión, empoderándose desde las herramientas que provee internet o alguna app y sin intermediación, tal como se hace hoy desde plataformas como Booking.com, Airbnb o Expedia.

En ese espíritu, la firma chilena aprovechó la oferta de distintos proveedores para desarrollar una plataforma, llamada COCHA Traveller, “que no solo te permite tomar una reserva o comprar un ticket, sino que además te permite cargar la política de viajes de una empresa”, detalla Amenábar.

Esa política puede establecer, por ejemplo, que todo pasaje aéreo debe comprarse con siete o más días de anticipación, para encontrar una buena tarifa. “Y si tu ingresas a la plataforma a comprar algo que no se ajuste a la norma establecida por la compañía, aparece un pop up indicando que esa decisión no cumple la política de viajes y s avisa por email al jefe para que lo apruebe como extraordinario. Eso permite una forma de atajar malas prácticas en los viajes” detalla el Gerente Corporate.

De modo que esa idea de que el ejecutivo viaja en limusina hasta el aeropuerto y toma un asiento en primera clase o business gestionado la noche anterior es más un mito o imagen de películas que la realidad.

Los viajeros de negocios están regresando a un ambiente que fue prácticamente devastado por la pandemia de COVID-19.

De hecho, destaca Amenábar, otra política de viajes recurrente en las empresas que ha gestionado COCHA es establecer convenios con ciertas aerolíneas en particular, en base a destinos frecuentes. Ahí la idea es conseguir con la aerolínea boletos con descuento “y que se despliegue por la plataforma el precio: si la tarifa regular a un destino es 100, que la tarifa para esa compañía aparezca en 90, en upfront. Eso se llama Política del Proveedor Favorito”, explica.

Otra política tiene que ver con la cabina. “Muchas compañías tienen una política de vuelos austeros: si el que viaja es C-Level y el viaje es de más de cinco horas, puede acceder a cabina premium business. De lo contrario, vuela atrás como el resto de los pasajeros”, recalca el gerente de Cocha.

Y es que, como destaca la mencionada consultora estratégica McKinsey en el estudio “Regreso al viaje corporativo: ¿cómo lo hacemos bien?”, los viajeros de negocios están regresando a un ambiente que fue prácticamente devastado por la pandemia de COVID-19.

Ahí la consultora considera que los factores que reconfiguran el regreso de los viajes de negocios no se van a recuperar totalmente hasta el 2024, y que esa recuperación tampoco será lineal, el paso será diferente, tanto por industria como por geografía, indica el reporte, añadiendo que la adaptabilidad será clave.

Por ejemplo, la agencia de viajes para negocios Amadeus junto a Microsoft crearon la herramienta Cytric Travel & Expense,  con el objetivo de rediseñar la experiencia de los viajes corporativos, “reinventando la experiencia del empleado y cambiando la forma en que los usuarios se reúnen, colaboran, viajan o reclaman gastos, desbloqueando nuevas formas de ver los viajes, fomentando la colaboración, ayudando a los empleados a ser más productivos y dándoles poder con una nueva forma híbrida de trabajar, recomendando a los empleados con quién reunirse y cuándo para lograr sus objetivos de negocio”, explican a Simalco desde la compañía. 

Su idea, tal como ha hecho Cocha, es buscar la simplificación de los procesos de hace décadas que afectan a departamentos como el financiero, el de compras y el de viajes: ahí los usuarios pueden planificar viajes y compartir los detalles de estos con sus colegas, sin tener que salir de sus aplicaciones cotidianas, como Microsoft Teams.

EL SENTIR HOTELERO

Si el viaje por avión ha cambiado en estos tres años, la estadía del negocio se mantiene como otro factor clave en el corporate travel.

“El viajero corporativo no sólo busca reconectar con sus clientes, sino que también necesita replicar los esquemas de vida que y todas las facilidades que pueda llegar a tener tanto en su oficina o en su home office: la conectividad y el servicio permanente”, dice Iván Negri, director de ventas y marketing del hotel Mandarin Oriental, Santiago.

En ese sentido y dado que la hotelería es la industria de la anticipación, “es nuestro trabajo anticipar todas las necesidades que el huésped pueda tener en su agenda de trabajo”, agrega. De ahí que el hotel busque cubrir las expectativas del C-Lvel desde la parte no solamente de negocio, sino también en los humano y logístico. “Así, esa persona va a estar mucho más tranquila, va a estar relajada”, dice Negri.

Algo muy importante para este hotelero es que la demográfica del ejecutivo también cambió. El impacto de las generaciones millennial o centennial (también conocidos como Generación) es cada vez más grande dentro del universo ejecutivo. “Hoy el viajero de negocios no necesariamente viaja de traje y corbata: viene en zapatillas y en polera, pero es una persona que está conduciendo negocios, al fin y al cabo. Por eso hay que tener anticipación, hay que tener flexibilidad, porque las agendas cambian, las necesidades cambian”, dice.

Y, a veces, “las cosas más simples o comunes a veces pueden ser las más requeridas [por un ejecutivo]”, detalla Fernando Luis, Vicepresidente y Director Comercial Senior del Caribe y Latinoamérica en Hilton.

Transporte, alimentos muy temprano o bien tarde, disponibilidad del gimnasio, o un lugar tranquillo dentro el hotel para tomar una llamada pueden ser los requerimientos del C-Level.  Varios hoteles, por ejemplo, tienen un diseño que permite que una persona pueda tener una conversación privada mientras está sentada en el lobby o restaurante.  

“En mi opinión, los ejecutivos requieren lo más básico, pero entregado de la manera más amable: un check-in y check-out eficiente, una habitación funcional, wifi estable, presión de agua en la ducha, cama cómoda, buenas opciones de alimentos y bebidas, y en algunos casos un poco de entretenimiento”, agrega. 

Yendo un poco más allá, la cadena Hilton tiene en particular beneficios para ejecutivos a través de programa de lealtad Hilton Honors. “Por ejemplo, la oferta actual se llamada Double your Stay en la cual puedes acumular doble puntos crédito por cada noche.  Estos puntos se pueden usar para estadías en otros hoteles, para comprar diferentes productos o cambiar por experiencias exclusivas”, detalla a Simalco Fernando Luis. 

¿Hay diferencias respecto de cómo se reserva una estadía de negocios antes y después de la pandemia?

Para Accor muchas: desde el servicio o la oferta, hasta a cantidad de días de hospedaje, el tipo de actividades. Ahora se viaja a hacer negocios con la familia, y hasta se piden otro tipo de espacios.

Bajo el concepto “Work from Anywhere”, por ejemplo, los hoteles del grupo ofrecen la experiencia de combinar las actividades laborales con el placer -el bleisure– de pasar un buen momento en el bar, el restaurant, la piscina, y, también, en su servicio de Workspitality llamado WOJO (por Work y Mojo), que son más de 200 espacios de trabajo inteligentes y flexibles en latinoamérica que satisfacen todo tipo de necesidades de los ejecutivos.

“Esto permite que los hoteles no sólo sean espacios para viajeros extranjeros o nacionales, sino también un punto de encuentro para la comunidad local que puede aprovechar los espacios para trabajar o para una escapada de fin de semana en la ciudad”, dice Franck Pruvost.

“La expresión work and play es más válida que nunca”, añade Iván Negri de Mandarin Oriental, Santiago. “Se combina híper conectividad y un nivel de exigencia en el trabajo muy alto, pero a la vez la cultura de redes sociales también genera como una expectativa de tener un espacio para decompress”, reflexiona.

Para Hilton, donde más se ha notado esta diferencia es respecto de la distancia de la reserva.  “La mayoría del negocio está llegando a muy corto plazo, mientras que prepandemia teníamos más actividad a 3 o 4 meses de distancia”, indica.

También la cadena nota una tendencia bleisure, al buscar aprovechar los viajes de negocios para conocer algo diferente en el destino, “ya sea ir a un restaurante nuevo o quedarse un día más para ir a un museo. Hilton tiene hoteles en muchas de las cuidades capitales de Latino América, a donde personas viajan por negocio y también toman un tiempo de descanso para compartir con amigos y familiares”, enfatiza.

 Junto al cambio de comportamiento, todavía está por verse el de superación del impacto negativo de la pandemia en cantidad de viajes.

“Tenemos propiedades en grandes centros urbanos que atendían principalmente al segmento corporativo donde quizá la recuperación llegue a 2023 ó 2024. Sin embargo, algunos mercados secundarios que pertenecen a leisure y brindan experiencia de playa, ya han superado rápidamente a otros años”, detalla Prevost. 

“El sector está en alza, pero la recuperación se produce a ritmos diferentes en los distintos mercados.  Por ejemplo, ciudades como Ciudad de México y Sao Paulo ya están con niveles de turismo corporativo por encima de [las cifras de] 2019”, precisa Fernando Luis.

“Si en octubre de 2019 un pasaje local costaba US$125 hoy cuesta el doble, con un dólar que ha tenido un alza considerable de entre 20% y 30%, destacan desde Cocha.

LO QUE DEJÓ LA PANDEMIA

El COVID-19 paralizó la industria turística global y con ello afectó a líneas aéreas tanto como a hoteles y espacios de esparcimiento. Todos en la industria debieron reinventarse a la espera de que el sector completo retomara los niveles de normalidad, es decir, los de 2019.

Pero esa nueva normalidad que ha llegado trajo consigo cambios que no parece se irán muy luego.

El valor de los pasajes ha aumentado, al tiempo que tipo de cambio es desfavorable a los países latinos. “Si en octubre de 2019 un pasaje local costaba US$125 hoy cuesta el doble, con un dólar que ha tenido un alza considerable de entre 20% y 30%, destacan desde Cocha.

Las restricciones llevaron a varia líneas aéreas locales, como Avianca, AeroMéxico y Latam a recurrir a la reorganización y al famoso Capítulo 11 en Estados Unidos, que permite a las empresas en el país estadounidense con problemas financieros – como la quiebra- a reorganizarse bajo la protección de la ley.

Ya a fines de 2020 y al inicio de 2021 al retomar algunos vuelos, las aerolíneas contaban con más espacio y se volaba más en business. Pero hoy, líneas como Avianca y Sky ya la han eliminado de su oferta latinoamericana.

“Hoy ya está todo lleno y se vuela más en economy. Es un juego de oferta y demanda: la denominadas aerolíneas tradicionales, como Latam, United, Delta, Airfrance, Lufthnasa, se han mantenido cobrando por usar wifi, comprar alimentos, y con sus tramos en A. Latina con economy y premium economy. Los aeropuertos están explotados, los aviones no tienen ningún asiento libre. Hoy existe menos oferta, además, porque hay mucho avión que aún sigue en tierra”, resume Juan Pablo Amenábar, de Cocha.

El gerente de corporate sabe que en viajes corporativos la demanda va creciendo, pero con las empresas buscando ahorros sustantivos, con un sentido de realidad global, donde se ven altos precios, inflación y bajo crecimiento y bajos márgenes.

De ahí que estén esforzándose por proporcionar tanto servicios como la data, es decir, información clave para tomar deecisiones.

“Tenemos hotelería nacional en línea y estamos construyendo todos los productos para que un corporativo pueda autogestionarse y no necesite de un agente de viajes y que sea 24/7, pero además colocando la información en línea sobre la competencia para que sepan cuánto están gastando otras firmas en sus viajes corporativos”, detalla.

¿Qué se espera en los viajes corporativos para el 2023 y más allá?

De acuerdo con el estudio Travel Trends 2023, publicado en noviembre por la plataforma Amadeus, en los próximos 12 meses y en adelante seremos testigos de un cambio continuo en la forma de hacer viajes de negocios: nuevas herramientas, soluciones y conocimientos, además de una mayor facilidad de tránsito por los aeropuertos y la posibilidad de viajar con menos equipaje, se apuntan como tendencias claras.

Una de las cinco grandes tendencias identificada por este ‘Amadeus 2023 Travel Trends’ es trabajar desde cualquier lugar, con los trabajadores a distancia adoptarán un estilo de vida cada vez más nómada, migrando a diferentes lugares, en lo que se ha denominado “work from anywhere” donde los trabajadores pasan a ser conocidos como “nómadas digitales”.

Países de nuestro continente como Costa Rica, Brasil y Colombia ya lo han implementado, con México pisando los talones. 

Los viajes de negocios, además, llegan con una gran diferencia: un aumento de los planes de viajes de equipo, con el propósito de fortalecer las relaciones.

Amadeus lo resume así: “El capital social, el valor que obtienes de tus redes y tus interacciones, está sufriendo [con el teletrabajo] Numerosas investigaciones respaldan esta idea, ya que los empleados afirman que el “contacto social” es el elemento que más echan de menos cuando trabajan a distancia”.

De acuerdo con la plataforma, los viajes de negocios grupales ayudarán a reconectar con los compañeros y a reforzar la cultura de la empresa y las relaciones laborales a través de necesarias y valiosas reuniones cara a cara e interacciones en eventos. 

El prestigioso medio New York Times elaboró a mediados de noviembre su “Guía para trabajar a distancia”, en la que muestras casos de nómadas digitales en distintos países y cómo utilizan la tecnología y las políticas de sus empleadores en su beneficio.

Empresas como Kayak, Spotify, Twitter y Airbnb, por ejemplo, ya tienen políticas para trabajar desde donde sea, aunque nada es color de rosa: mientras los empleados de Airbnb pueden vivir y trabajar en más de 170 países durante un periodo máximo de 90 días al año en cada lugar, para optar a ser un nómada digital en Brasil -el primer país sudamericano en ofrecer una visa de trabajo a distancia en septiembre de 2021-  los solicitantes deben probar que tienen una fuente de ingresos fuera de Brasil, tener cobertura de atención médica y ganar al menos US$ 1.500 dólares o tener US$ 18.000 en el banco.

Si bien no es el ideal que se proyectaba hace algunos años atrás, para los viajes corporativos de Chile, por ejemplo, ya se están recuperando los niveles del 2019 “gracias a los proyectos mineros en ejecución y en construcción (…) y para 2023 podríamos mantener esa cartera, porque los precios [de los pasajes] deberían bajar un poco”, apuesta Aménabar.

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