La educación ejecutiva hoy

El aprendizaje continuo es—o debería ser—una condición fundamental en los directivos de alto rango. La actualización en ciertas materias, la capacitación en disciplinas de vanguardia o el entrenamiento en nuevas técnicas son solo algunos de los beneficios que trae consigo la educación ejecutiva.

 

Con la pandemia, muchos centros de estudios tuvieron que reinventarse, adaptar su metodología y currricula y ejecutar cambios necesarios para satisfacer la demanda de su público objetivo y lograr un programa que cubriera las necesidades que hoy tenemos. Con esa premisa, ¿qué podemos esperar de los postgrados ejecutivos del futuro?  

 

Definitivamente, la presencialidad ha pasado a un segundo plano, y muchos de los Executive MBAs y MBAs actuales ofrecen distintas modalidades de estudios: a distancia, semi presenciales, o remotos con módulos presenciales. Esto ha abierto una posibilidad mayor a ejecutivos que buscan una formación de alta dirección en universidades internacionales sin dejar de trabajar. 

 

Los programas de estudios también han cambiado y hoy se centran en un aprendizaje multidisciplinar con una visión global de los negocios, fomentando un networking a nivel global. Sin embargo, “la nueva normalidad” nos obliga a tener en cuenta cursos sobre networking a distancia, líderazgo en remoto y capacidad de gestión y trabajo en equipo a distancia—todas materias que requieren habilidades distintas a las que estamos acostumbrados a exhibir en entornos presenciales. Cursos prácticos que antes ya estaban sobre la mesa, hoy resultan esenciales. Entre ellos: gestión de crisis, comunicación interna y externa, y planificación del tiempo. 

 

Tal vez el cambio principal ha sido la tan anticipada transformación digital.  La pandemia obligó a los empresarios a ejecutar cambios pendientes rapidamente y acelerar medidas que les permitieran sobrevivir en épocas inciertas. En la actualidad es imprescindible contar con profesionales formados en estos aspectos y las universidades han tomado nota potenciando contenidos relacionados a las nuevas tecnologías, sistemas de información e innovación.

 

Un punto adicional que hoy resulta muy relevante es la salud mental. Cursos sobre mindfulness, bienestar, y manejo del estrés son parte de los programas de algunas universidades. La necesidad de contar con ejecutivos que tengan una adecuada gestión de sus emociones es un must post-pandemia y son características que los centros de estudios quieren fomentar para lograr profesionales que tengan un buen equilibrio físico, mental y emocional. 

 

La crisis ha incentivado una necesidad de formación, y con ellas, las universidades del mundo se esfuerzan en lograr dar un aprendizaje multidisciplinario que añada valor a aquellas personas que invierten tiempo y dinero en su educación. Sin duda, un MBA es ya no es solo un medio para obtener mejores oportunidades laborales en el cortro plazo. Hoy es una necesidad para todos aquellos profesionales que quieren alcanzar el éxito en un mundo post pandemia. 

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