La Evolución del Bienestar Organizacional

Por Claudia Vallejos, Directora Ejecutiva y Coach Orgánico en 12 Sentidos

 

El bienestar organizacional es un tema que siempre ha sido importante, sin embargo, la repercusión de la pandemia en nuestra salud física y mental sumado a nuevas necesidades manifestadas no sólo por las nuevas generaciones, sino también por las más antiguas, han hecho que el bienestar organizacional pase de ser importante a ser fundamental.

¿Qué ha cambiado en los últimos años?

En mi experiencia personal, cuando comencé emprendiendo en el rubro de bienestar, la mayor parte de mis clientes eran empresas de gran tamaño que buscaban pausas activas o actividades lúdicas que permitieran encuentros relativamente masivos y distendidos entre distintas áreas.  Cuatro años después el escenario ha cambiado, ampliándose también a necesidades de contención emocional, manejo del stress y desarrollo personal.

Las pausas activas y las actividades recreativas son muy beneficiosas, y muy necesarias, sin embargo, al hablar de bienestar organizacional muchas organizaciones pecan de concentrar sus esfuerzos solamente en el bienestar corporal, dejando en segundo plano las dimensiones anímica y espiritual del ser humano.

Desde una mirada mecanizada a una mirada humanizada

Una mirada humanizada implica que vemos más allá de lo que el ser humano hace (procesos, rol) y comenzamos a ver quién es; su identidad. El ser humano necesita ser visto y escuchado, en su singularidad, como parte de una organización, pero sin sentir que pierde su identidad en ella.

Cada persona es una combinación única de cuerpo, pensamientos, emociones, acciones y propósitos. Para poder hablar de Programas de Bienestar Integral es necesario incorporar una visión integral del ser humano, es decir, se deben abordar estas tres dimensiones:

  • El cuerpo, la parte fisiológica que cuidamos a través de la alimentación, el movimiento y el descanso.
  • El alma, que se puede entender como la parte psicológica del ser, y que se nutre del autoconocimiento y los vínculos con otras personas.
  • El espíritu, que se asocia a darle sentido a lo que hacemos, y que se desarrolla a través de conocer y potenciar nuestras habilidades y talentos únicos.

 Desde una mirada masiva a una mirada personalizada

Las necesidades han cambiado, estamos definitivamente evolucionando y expandiéndonos a mayores niveles de consciencia. Los servicios masivos e impersonales en donde cada individuo se transforma en un usuario más de un servicio estandarizado son poco efectivos.

Si nos enfocamos en la cantidad, ya sea de participantes o la frecuencia de las actividades, es probable que estemos intentando llegar a todos, pero no lleguemos verdaderamente a nadie. Si nos enfocamos en la cantidad es muy probable que estemos sacrificando calidad, en actividades que son rápidamente olvidadas y no tienen un impacto a largo plazo en el bienestar de las personas.

El verdadero bienestar es contagioso, expansivo, se traspasa a través del ejemplo, del “boca en boca,” por lo que es mejor sembrar una semilla de roble que crezca de manera orgánica y se sostenga en el tiempo en lugar de intentar obtener resultados inmediatos con programas masivos que abarcan mucho, pero movilizan poco.

Desde una mirada paternalista a una mirada empoderadora

Por otro lado, los programas de calidad de vida deben cambiar el enfoque de “entretener” o “educar” hacia un enfoque de empoderar, es decir, convertirse en instancias que despierten la consciencia en el autocuidado, que generen diálogo y reflexión, para que cada individuo se vea incentivado a tomar las riendas de su propio bienestar.

Debemos dejar de lado la mirada paternalista que intenta guiar y entregar una receta única, para hacernos conscientes de que todos somos diferentes, y que necesitamos ser vistos por nuestra organización como individuos únicos e integrales capaces de tomar buenas decisiones para nuestro bienestar si disponemos de recursos, instancias y herramientas que podemos elegir.

¿Y tú, qué otra evolución piensas que ha tenido el bienestar organizacional?

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