Latinoamérica reduce su riesgo económico

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
La percepción de riesgo entre inversionistas latinoamericanos experimentó un descenso generalizado, marcando notables reducciones en México y Brasil.

El año pasado, los inversionistas en América Latina experimentaron una disminución en la percepción de riesgo económico, aunque el ritmo de esta caída varió en cada país debido a factores internos específicos.

El indicador de riesgo país para Perú, medido por el Credit Default Swap (CDS) a 10 años, cerró el año 2023 en 131 puntos básicos, en comparación con los 184 puntos registrados en diciembre del año anterior.

Aunque México lideró la reducción con un descenso de 44 puntos, Perú fue el país que experimentó la menor disminución en riesgo para los inversionistas en los últimos 12 meses, con una caída de 53 puntos. Brasil, por su parte, registró una reducción de 112 puntos, Colombia de 92 puntos y Chile de 62 puntos.

Esta disminución generalizada en el índice de riesgo país en la región se atribuye a la rápida reacción de los bancos centrales latinoamericanos frente a la creciente inflación, tomando medidas de política monetaria antes que los países desarrollados. La esperada desaceleración económica global a principios de 2023 no se materializó, lo que contribuyó a la disminución de las preocupaciones de los inversionistas. Además, la posibilidad de un ciclo de relajamiento monetario por parte de la Reserva Federal de EE. UU. a partir de 2024 también redujo los temores y favoreció a los países latinoamericanos y emergentes, según Luis Ramos, gerente de Estrategia de LarrainVial Research.

A nivel político institucional, la región no mostró signos de empeoramiento significativo, e incluso hubo mejoras en algunos países, como Colombia, que experimentó una notable reducción del riesgo debido a un escenario interno más constructivo.

Sin embargo, en el caso de Perú, la inestabilidad política persistió, lo que limitó la reducción de su indicador de riesgo, a pesar de que el mercado ya había internalizado parte de esta incertidumbre. La transición de mando presidencial y la turbulencia social a principios de año contribuyeron a mantener la cautela entre los inversionistas.

En contraste, se destacó la evolución positiva del riesgo en Brasil, que fue el país de mejor desempeño. La reducción se atribuyó a la conducción económica del presidente Lula da Silva, quien, a pesar de su orientación de izquierda, ha dirigido el país de manera apreciada por los mercados financieros, destacando su disciplina fiscal.

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »