Maria Bracho, de Red Hat Latam: “La IA se adapta perfectamente a la nube híbrida debido a su naturaleza multifacética”

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email
El ciclo de vida de la IA y la protección de los datos sensibles hace que una infraestructura de TI híbrida sea ideal para el desarrollo de la tecnología, según la chief technology officer.

Red Hat, la compañía del open source por años ha apostado por la nube híbrida, hoy, apuesta por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) a través de esta misma tecnología.

“Este tipo de enfoque nace de haber escuchado a nuestros clientes. Si bien no empezaron con una estrategia de nube híbrida, han terminado en una situación donde requieren gestionar múltiples infraestructuras, ya sea físicas en un datacenter o en la nube”, dice Maria Bracho, chief technology officer de Red Hat para América Latina.

La nube híbrida es una arquitectura de tecnología de la información (TI) que combina dos o más entornos informáticos, sea nube pública o privada. Según Bracho, esta estructura es fundamental para la IA, ya que el ciclo de vida de las aplicaciones de IA implica almacenar y gestionar datos, revisar algoritmos, entrenar con datos, observar y procesar información, etapas que pueden ocurrir en diferentes ubicaciones.

Además, en el contexto específico de la IA, donde se manejan datos sensibles, como los de los clientes de una organización, se añade el componente de la ciberseguridad. Así, el desarrollador podría preferir almacenar y entrenar datos en un ambiente privado, mientras que el procesamiento, por ejemplo, se realiza en la nube pública.

“La IA se adapta perfectamente a la nube híbrida debido a su naturaleza multifacética: desde la creación del modelo, el entrenamiento y la ejecución, hasta la aplicación del modelo en otras soluciones, así como la revisión, retroalimentación y su evolución”, dice Bracho.

“Todos estos pasos ocurren en diferentes lugares y, para crear valor innovador de forma rápida e innovadora, es fundamental contar con una plataforma que permita operar de manera coherente”, añade.

Por último, Bracho recalca que la visión de código abierto de Red Hat proporciona una ventaja competitiva: “Puedes ejecutar un contenedor en diversos entornos, desde OpenShift hasta data centers propios, AWS y Google Cloud, entre otros. Esto contrasta con soluciones basadas en Kubernetes propietarios, que pueden limitar la flexibilidad y la portabilidad”, dice.

Automatización para la IA

Para desarrollar la Inteligencia Artificial (IA), también se requiere automatizar las capacidades necesarias, como el almacenamiento de datos, el procesamiento y las redes.

Entre este tipo de herramientas, Red Hat ofrece WatsonX Code Assistant en Ansible LightSpeed, permitiendo a los desarrolladores acceder a los modelos de IBM y generar códigos con lenguaje natural para automatizar su infraestructura de TI de forma rápida y eficiente.

Es decir, tal como ocurre en ChatGPT, los profesionales de TI pueden escribir sus requerimientos en lenguaje humano, y la plataforma le responde con el código correspondiente.

“Tener este asistente que te ofrece líneas de código, que luego puedes leer, entender y modificar, o incluso comenzar a automatizar completamente el proceso, cuando tengas suficiente confianza en el modelo, amplía y potencia la capacidad de cada desarrollador”, comenta Bracho.

Además, la aplicación tiene la capacidad de revisar, buscar y validar que el código no infrinja derechos de autor. “Para un oficial de seguridad o durante una auditoría, validar si todos los códigos son libres de derechos de autor debe ser automatizado y verificado por la máquina”, explica Bracho.

LinkedIn
Twitter
Facebook
WhatsApp
Email

Noticias relacionadas

Translate »