México y Ecuador: un conflicto con impacto político que el mercado pasó de largo

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México decidió romper relaciones diplomáticas con Ecuador, luego del asalto a la embajada del país en Quito. El accionar provocó críticas de ambas partes de la grieta entre correísmo y anticorreísmo. Sin embargo, a nivel económico, el conflicto pasó a un segundo plano

México rompió relaciones diplomáticas con Ecuador luego de que el Gobierno de Noboa decidiera irrumpir en la embajada mexicana en Quito para detener al ex vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, cuyo asilo político había sido aprobado por el mandatario Manuel Andrés López Obrador (AMLO). Este hecho escribió un capítulo más en la eterna puja dentro de América Latina entre la derecha y los partidos más cercanos a la izquierda. Glas había ocupado el cargo de vice durante las Presidencias de Rafael Correa y de Lenin Moreno desde 2013 al 2017.

Sin embargo, a nivel económico, especialistas señalan que “el impacto es más bien marginal. Los mercados han ignorado el evento”, sintetiza el economista mexicano Marco Oviedo respecto del conflicto. Por su parte, su compatriota y especialista financiero en Roga Capital Jacobo Rodríguez, asegura que “no se ha visto una afectación en el comercio entre ambos países” aunque advirtió que “ahora se ve más difícil que se concrete un tratado de libre comercio entre ambas naciones, que es algo que se buscó hace algunos años”.

“La realidad es que el conflicto no tiene impacto a nivel económico ya que Ecuador no es de los principales socios comerciales de México. La participación de Ecuador en las exportaciones de México es de apenas el 0,073% y respecto a las importaciones es de solo 0,048%. Hasta el momento, para México no, para Ecuador sí porque fue el que irrumpió en la embajada”, explica Rodríguez.

El analista Bursátil de Monex, Brian Rodríguez Ontiveros, concuerda que el impacto es “nulo de momento para las empresas mexicanas y ecuatorianas”. De todos modos, alertó por el “riesgo de inversión” en los mercados con tensiones geopolíticas.

Y aclara: “Las empresas siguen operando con normalidad y tampoco es un mercado representativo para ambas economías. Lo que limita a las empresas es el riesgo geopolítico, pero de momento no hay alguna inversión. Desconozco de empresas mexicanas grandes con operaciones en la bolsa que tengan un proyecto de inversión de corto y mediano plazo en Ecuador”.

¿Qué pasa en Ecuador?

Para Ecuador, el conflicto con México tuvo su consecuencia más fuerte en el humor social volviendo a enfrentar al correísmo, vinculado a Glas y al ex mandatario Correa, con el anticorreísmo, el actual presidente Noboa y los sectores más de derecha.

“Alimentó los dos lados de la balanza, el correísmo y el anticorreísmo, así se la vive. Los mexicanos van a consumir cacao y banano. Comercialmente Ecuador depende más de México, que México de Ecuador”, resume un periodista de Guayaquil.

En esa línea, el analista económico Pablo Lucio Paredes coincide con sus pares mexicanos: “Los montos son pequeños, si hubiesen habido sanciones comerciales, los efectos hubieran sido casi nulos”. Aclaró que Ecuador exporta al país norteamericano US$ 200 millones al año y se importan US$ 750 millones, un 2,5% del total.

“Para potenciar este escaso comercio se negociaba un tratado de comercio, pero hace rato ya fue congelado. Ciertamente había la intención de que dicho tratado nos abriera las puertas a la importante Alianza del Pacífico, pero ya también se complicó por las discrepancias político-ideológicas entre varios miembros”, remarca el economista.

Respecto de la inversión, Paredes subraya que “las empresas mexicanas han sido muy activas participando en negocios en Ecuador (desde Coca Cola hasta pan Bimbo), y no parecería que estos flujos serán mermados”. De todos modos, advierte por una complicación en la movilidad de los turistas y empresarios “peor aún de los compatriotas que intentan llegar a Estados Unidos vía México y necesitan algún tipo de apoyo”.

A pesar del impacto geopolítico del conflicto, Paredes no considera que se vieran afectados acuerdos con otros países y bloques económicos. “El aporte de organismos internacionales es muy importante para poder cerrar la brecha fiscal. Las negociaciones están en marcha con el FMI y no parecería que serán afectadas”, aseguró.

¿Qué pasó con Glas?

Tras la irrupción en la embajada mexicana en Quito, Glas se encuentra privado de su libertad en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil. El ex vicepresidente había pedido asilo político y estaba alojado en la embajada desde el 18 de diciembre del año pasado. Según el ex mandatario Rafael Correa, se trata de otra “víctima del lawfare” o judicialización de la política.

En diciembre de 2017, Glas fue condenado a ocho años de prisión por recibir sobornos de la constructora brasileña Odebretch. Fue procesado por asociación ilícita y cohecho.

Foto: Ricky Esquivel y Sr Mashca

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