Nueva información sobre la relación entre la alta viscosidad y las células cancerosas

Foto de National Cancer Institute en Unsplash

Estudios recientes sugieren una relación entre el movimiento de las células cancerosas y un entorno de alta viscosidad en el cuerpo.

 

Un ambiente de alta viscosidad favorece el movimiento de las células cancerosas, mejorando su capacidad de invadir y favorecer la metástasis, según dos estudios recientemente publicados.

 

Los laboratorios de Konstantinos Konstantopoulos de la Universidad Johns Hopkins y el de Valverde de la UPF, junto con equipos de Estados Unidos y Canadá, han colaborado durante seis años para explicar cómo las células cancerosas se mueven a través de canales iónicos. Los resultados han sido plasmados en dos estudios internacionales publicados en las revistas Nature y Nature Communication.

 

 

“La viscosidad mide la resistencia que un fluido ejerce sobre cualquier cosa que se mueva. Como tal, el sentido común y la ingeniería fundamental indican que las partículas inertes se mueven más lentamente en medios de elevada viscosidad”, declararon los investigadores a la agencia EFE.

 

 

Junto con estos resultados, los científicos han demostrado un efecto contrario: la elevada viscosidad promueve la migración celular, la invasión, así como la extravasación de células tumorales y la colonización pulmonar.

 

Los estudios concluyen que las células expuestas a una elevada viscosidad se mueven más rápido. Comprender esto es muy importante para buscar un tratamiento o métodos que logren contener la generalización de la enfermedad porque, en la actualidad, el 90% de las muertes por cáncer ocurren cuando hay metástasis.

 

 

Un dato curioso es que los autores del estudio también hallaron que las células no solo se mueven más rápido cuando están rodeadas de fluidos de viscosidad elevada, sino también cuando han sido previamente expuestas a estos fluidos y después se les han retirado.

 

 

“En esta etapa, no podemos proponer una intervención molecular específica para combatir la metástasis del cáncer, pero creemos que las moléculas y la vía que identificamos en nuestro estudio se pueden utilizar como objetivos farmacológicos para posibles terapias contra el cáncer», concluyó el estudio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *