Un componente de los «hongos alucinógenos» podría curar la depresión

Foto de Anthony Tran en Unsplash

El estudio se llevó a cabo en 233 pacientes de depresión severa con resistencia al tratamiento. La mayoría experimentó una mejora significativa en apenas tres semanas.

 

Un nuevo estudio publicado demostró que la psilocibina mejoró la depresión en personas con una forma de la enfermedad resistente al tratamiento. Este ingrediente es un componente de los “hongos alucinógenos”. 

 

En un ensayo clínico se compararon los resultados de una dosis de 25 miligramos con una dosis de 10 y 1 miligramos de psilocibina sintética. Los resultados, publicados en The New England Journal of Medicine, descubrieron «una respuesta inmediata, de acción rápida y sostenida a 25 miligramos (de COMP360)», dijo el coautor del estudio, el Dr. Guy Goodwin, profesor emérito de psiquiatría de la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

 

Si bien se debe ser muy cuidadoso con la administración de sustancias psicoactivas, los resultados del estudio han resultado muy prometedores. Los expertos en la materia han señalado que este descubrimiento es bastante alentador para los pacientes con depresión. Según han declarado, hay un claro efecto entre la droga y una mejora significativa en un periodo de apenas tres semanas. Este es un punto muy fuerte dentro de los beneficios de esta droga ya que, por lo general, los antidepresivos más populares se demoran varias semanas en alcanzar su máximo efecto. Sin embargo, cabe resaltar que se descubrió que los efectos de la psilocibina empiezan a desaparecer a los tres meses y aún no se deben de realizar más investigaciones para entender los posibles efectos secundarios, entre los que destacaron los dolores de cabeza, fatiga, mareos y náuseas.

 

Este ensayo clínico se realizó con 233 participantes con depresión resistente al tratamiento en 22 centros de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y siete países de Europa.  Alrededor del 37% de las personas que tomaron la dosis de 25 miligramos mostraron una mejora y el 29% se consideró en remisión en la tercera semana. Sin embargo, se registró que en la semana 12, el impacto positivo había disminuido y ya no alcanzaba un nivel de significación estadística.

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